- El nuevo organismo repite las viejas mañas: simulación de competencia, empresas fantasma y contratos por casi 2 mil millones de pesos con prestanombres y direcciones falsas.
El fraude que hundió a Segalmex no quedó en el pasado. Bajo un nuevo nombre —Alimentación para el Bienestar—, el proyecto insignia del “segundo piso” de la Cuarta Transformación mantiene los mismos patrones de corrupción: adjudicaciones a empresas fantasma, prestanombres que desconocen haber firmado contratos y direcciones fiscales inexistentes.
Ernesto Madrid
Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que al menos cinco compañías —FamilyDuck, Abastémade, Konkistolo, Grupo Pelmu y Todólogos.com— recibieron asignaciones por 1,984 millones de pesos entre 2022 y 2025, simulando competencia en licitaciones y operando con identidades robadas. Una de ellas incluso utilizó los datos de una mujer desempleada y enferma para sellar contratos millonarios.
La red empresarial del “segundo piso”
El mecanismo no es nuevo. FamilyDuck, creada hace apenas dos años, se convirtió en la segunda mayor proveedora del Programa de Abasto Rural de Diconsa con más de 800 millones de pesos en contratos. Sus socios y domicilios están ligados a otras firmas de la misma red, que ofrecen desde abarrotes y carne hasta dulces, papelería y utensilios de cocina.
En 2023 se alcanzó el pico de recursos desviados: 912 millones de pesos adjudicados en conjunto. Aunque en 2025 el monto bajó a 183.7 millones, la suma total expone la continuidad de un modelo que en nada se distingue de lo denunciado en Segalmex.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó vínculos entre estas empresas en al menos 16 procedimientos de contratación, pero los contratos siguieron fluyendo. Empower, en un reportaje de la periodista Elizabeth Rosales, ya había documentado cómo FamilyDuck se volvió proveedor estrella pese a su historial dudoso.
El antecedente del hoyo negro
El escándalo revive el recuerdo del fraude de Segalmex, considerado el mayor caso de corrupción del sexenio de López Obrador, con un desfalco estimado en 15 mil millones de pesos. En el libro Licencia para robar. Segalmex: el hoyo negro que devoró a la 4T, los periodistas Zedryk Raziel y Georgina Zerega desmenuzan cómo el exdirector Ignacio Ovalle y sus operadores construyeron un sistema de saqueo con sobornos en efectivo, contratos simulados y complicidades en el más alto nivel.
Aunque López Obrador atribuyó el fraude a “priistas de malas mañas” que engañaron a Ovalle, los testimonios recogidos por MCCI y los propios autores del libro apuntan a una red amplia donde participaron funcionarios, empresarios y políticos cercanos al círculo presidencial.
El saqueo no se detuvo con el cambio de sexenio. Empresas ligadas al Corporativo Kosmos, señalado como parte del “Cártel de la Comida”, obtuvieron contratos millonarios en la Ciudad de México durante la gestión de Claudia Sheinbaum, a través del DIF y la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Entre 2018 y 2024 sumaron más de 6 mil millones de pesos.
El cambio de Segalmex a Alimentación para el Bienestar fue presentado como una “renovación institucional”. Sin embargo, los documentos, auditorías y testimonios muestran que el fraude se mudó de nombre, pero no de prácticas.
La promesa de garantizar comida a los más pobres terminó convertida en una licencia para robar. La continuidad de estas redes exhibe que la corrupción, lejos de erradicarse, se adaptó al segundo piso de la 4T.
@JErnestoMadrid
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